La explicación más antigua (1853) y verosímil del dicho de “La Comedia de Ubrique”: una agresión de “forasteros” a ubriqueños

{Imagen: Antigua fotografía del convento de Capuchinos de Ubrique, donde pudo celebrarse la “Comedia de Ubrique”}

JOSE MARÍA GAVIRA VALLEJO

Hasta ahora se conocían dos interpretaciones del proverbio Acabó como la Comedia de Ubrique:

1. Adolfo de Castro (Varias obras inéditas de Cervantes, 1874)

adolfo2520de2520castro2520comedia2520ubrique2520mediodiaSe representa en Ubrique la obra de teatro Reinar después de morir, de Luis Vélez de Guevara. En cierto momento, el actor que encarna al Rey de Portugal manda matar a Isabel de Castro, esposa del príncipe heredero. El público se indigna, sube al escenario y golpea al “rey” y a sus “nobles”. Esta interpretación la recoge Fray Sebastián de Ubrique en su Historia de la Villa de Ubrique y también aparece en otras obras como el Diccionario de refranes, adagios, proverbios modismos, locuciones y frases proverbiales de la lengua española; de José Sbarbi (obra póstuma, 1922).


2. Enrique Zumel (Sainete lírico “La Comedia de Ubrique”, 1890)

Unas compañía de cómicos de la legua viene a actuar a la feria de Ubrique. Los sigue Pascual, un joven que quiere vengarse de la actriz Gabriela, que lo ha rechazado; por ello, quiere reventarle su actuación pagando a unos mozos para que la abucheen. Pero la maquinación llega a oídos de la buñolera Conchilla, que en otra ocasión había sido burlada por Pascual, la cual se propone defender a Gabriela y al mismo tiempo desquitarse del escarnio que sufrió del donjuán convenciendo a otros ubriqueños para que contrarresten las acciones de los saboteadores y, ya puestos, le den un escarmiento al burlador. Con estos propósitos por una y otra parte, lógicamente la bronca final está servida.


Ninguna de las dos interpretaciones deja bien a los ubriqueños de entonces: una porque los califica de catetos; otra porque los pone de interesados.

explicacion_comedia

He encontrado una tercera explicación que me parece mucho menos novelera y que, lo digo desde ya, intuyo que es la que más se acerca a la realidad de los hechos. La he encontrado en la revista El Averiguador, en el número aparecido el 30 de noviembre de 1872. La da un lector bien documentado basándose en lo que le había contado una persona importante de Ubrique durante una visita que hizo al pueblo en 1853.

La explicación tiene muchos visos de certera porque da detalles muy reales del pueblo: habla del cerro del Benalfí, del convento situado a sus pies, abandonado por entonces (debido a la desamortización y consiguiente exclaustración), de Los Olivares

El informante, que firma C. y B., ofrece su testimonio en respuesta a esta pregunta de un lector de la revista El Averiguador:

explicacion_comedia_2
Esta es la explicación que dio C. y B.:

explicacion_comedia_3Visitando en el año 1853 esta preciosa villa, me ocurrió hacer la misma pregunta que ha movido la curiosidad del Sr. Valle del Jaretón, e interrogando sobre el origen del refrán a un ilustrado amigo mío, distinguido letrado de aquel pueblo, del que era natural y en el que había ejercido diferentes cargos, me refirió la anécdota siguiente:

Situada la población en el declive o falda occidental de una alta sierra, teniendo por el norte contigua la llamada del Benalfís, y rodeándola por el oeste un cerro poblado de olivos, viene a quedar la villa enteramente dominada por las alturas. Existe en ella un antiguo edificio ruinoso y destechado, que creo fue convento, y en él se ejecutó la comedia de que se trata, por una compañía de la legua, que improvisó un escenario o tablado, pero que no puso asientos, lo cual obligó a los concurrentes a proveerse de ellos, llevando cada cual una silla de su casa.

La comedia origen del refrán, que ignoro cómo se titulaba, se ejecutó en uno de esos días solemnes en que se celebra la fiesta de algún santo o patrono del pueblo (¿San Roque?) y en que además de volver al lugar los muchos jornaleros ocupados en las faenas agrícolas de Jerez de la Frontera, cuyo término llega hasta muy cerca de Ubrique, se aumenta la afluencia de gente con la visita de los vecinos de las poblaciones comarcanas. Sucedió pues que, ocupado enteramente el improvisado teatro, no tuvieron en él cabida los forasteros, e indignados con la imposibilidad de disfrutar del espectáculo, o tal vez un tanto alegres por los vapores del vino, que nunca deja de consumirse en tales fiestas, o quizás movidos del deseo de disfrutar, aunque de lejos, del espectáculo, subieron a los cerros que dominan la población: hubo explicacion_comedia_4de tirar un imprudente alguna piedra, que cayendo sobre el destechado coliseo, causó daño a un espectador; cundió la alarma; empezaron los gritos; los de las alturas arrojaron una y otra piedra; ocurriósele a otro resguardarse de la mortífera lluvia colocándose la silla sobe la cabeza, ejemplo que fue imitado por los demás: los tímidos acudieron en tropel a salir presurosos y esto aumentó la alarma: hubo atropellos a la puerta, donde todos se agolpaban llevando en la cabeza tan extraña coraza, y arreciada la pedrea, terminó forzosamente aquel extraño espectáculo, del cual quedaría en la villa memoria por mucho tiempo, y que dio origen al refrán que ha excitado la curiosidad del Sr. Valle del Jaretón.

Desearía conocer si hay verosimilitud en esta narración, que someto sin pretensiones al ilustrado criterio de los lectores de EL AVERIGUADOR.

C. y B.

 


Comparación de las tres versiones

Hay un detalle en esta interpretación que la hace aún más creíble: el hecho de que los espectadores tuvieron que traer las sillas de su casa. Porque eso ocurre exactamente así en el sainete lírico La Comedia de Ubrique, de Enrique Zumel, que es precisamente la segunda versión de las que estamos hablando. Es decir, dos versiones están de acuerdo en este punto. Se deduce que cuando Zumel se interesó por la historia de aquella antigua Comedia de Ubrique que quiso recrear en forma de sainete en 1890, el asunto de los asientos le llamó la atención, y por eso incluso una de las piezas musicales de dicho sainete es la del “Coro de las Sillas”. Ahora bien, en la obra de Zumel, el que la gente traiga sus propias sillas o no de sus casas no es un aspecto relevante del argumento. Sin embargo, en la explicación de C. y B. en El Averiguador, las sillas cobran un protagonismo fundamental porque probablemente salvaron las vidas de muchos de sus propietarios, cosa que no habría ocurrido si los espectadores se hubieran sentado sobre escaños u otro tipo de bancos, más difíciles de levantar.

explicacion_comedia_5Con estas dos interpretaciones, la de Zumel y la de C. y B. –literaria la primera (y, por tanto, con patente para practicar licencias) y testimonial la segunda–, la de Adolfo de Castro (que, por cierto, es 21 años posterior a la de C. y B. ) queda claramente en entredicho. De Castro es el único que asegura que hubo una bronca final entre espectadores y cómicos, mientras que las otras dos explicaciones se basan en un enfrentamiento entre espectadores, algo que parece mucho más verosímil. Por lo demás, la credibilidad de este erudito la arruinó el mismo cuando aseguró haber descubierto una nueva obra de Cervantes, El Buscapié, que realmente había escrito él.

Definitivamente, de las tres versiones me quedo con la de C. y B. Es la más antigua (y, por tanto, la más cercana al suceso); es verosímil (esta muy bien redactada y la fuente en la que se basa parece digna de crédito); deja patente que los hechos fueron muy graves (pudo haber muertos), lo que explicaría que el suceso se difundiera rápidamente allende Las Cumbres… Y el enfrentamiento entre pueblos vecinos al que se refiere se ha dado más veces (como dicen que sucedió en el lugar llamado La Cabeza del Toro). La versión de Zumel no difiere mucho de la de C. y B. en lo sustancial: una trifulca entre espectadores, pero probablemente Zumel, como literato, quiso hacer uso de sus prerrogativas artísticas e introdujo el amor en su explicación, un ingrediente sin el cual un sainete se queda sosorrón.

Convento_capuchinos_Ubrique_BlancoyNegro_1931_thumb
El Convento de Capuchinos de Ubrique en la revista Blanco y Negro (1931)

Fue en el convento de Capuchinos

Fray Sebastián afirma que la obra que dio lugar al dicho se representó en el convento de capuchinos de Ubrique. Nos hemos resistido siempre a creerlo porque los capuchinos, y en especial el ubriqueño Diego José de Cádiz, no sentían ninguna simpatía por los cómicos y el teatro, e incluso consiguieron que se prohibieran las funciones en algunos municipios. Pero C. y B. afirma que fue así (quizá se representó una obra pía o el hecho aconteció sucedió tras la muerte del Beato, como propongo en otro lugar), y después de todo tiene sentido. Porque, como se puede ver en la siguiente imagen, el cerro del Benalfí, que domina el convento, constituye un graderío excepcional para observar este edificio. Bien pudieron subir allí los “forasteros” para disfrutar de la representación y usar la atalaya para atacar a los de abajo.

convento2520de2520ubrique2520mediodia

Las siguientes imágenes están tomadas desde altos próximos al convento:

Convento25200022520-2520copia_thumb255B4255D

Convento25200032520-2520copia_thumb255B3255D

Obsérvese que a la derecha del convento queda un “gallinero” natural desde donde una representación teatral se contemplaría incluso mejor que desde el propio “patio de butacas” y sin necesidad de tener que llevar sillas:

Convento25200042520-2520copia_thumb255B3255D
Por otro lado, compruébese lo cerca que quedan de la explanada del convento algunas atalayas rocosas desde las que se podrían tirar piedras:

Convento25200282520-2520copia_thumb255B5255D

Convento25200262520-2520copia_thumb255B5255D

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: